Venezuela apuesta a la autoconstrucción como política de Estado

La llegada de la pandemia por el COVID-19 ha ocasionado estragos en las grandes economías mundiales, paralizando sectores de gran aporte al Producto Interno Bruto (PIB) de los países, como el sector construcción, cuyo aporte es de 12 %.

En Venezuela, además de los efectos generados por el nuevo coronavirus, se ha tenido que lidiar con un adicional: El impacto del acérrimo bloqueo económico, que tuvo su origen en la firma del “Decreto Obama» en 2015, donde la Nación fue declarada como una «amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad de Estados Unidos».

Este decreto infame ratificado por las dos administraciones que siguieron a la de Barack Obama, generaron la imposición de más de 450 sanciones unilaterales al país, boicot a la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa), principal fuente de divisas del país. Está persecución financiera mermo el ingreso en un 99 % según cifras oficiales.

“Enfrentamos una agresión económica multidimensional, que ha ignorado los llamados de Naciones Unidas y del pueblo venezolano a detener estas acciones en tiempos de la pandemia. La imposición de más de 450 medidas coercitivas, unilaterales e ilegales ha resultado en un bloqueo y una obsesiva persecución contra las capacidades del Estado para garantizar los derechos económicos y sociales”, expresó el presidente venezolano, Nicolás Maduro, en una oportunidad.

El sector vivienda no ha estado excepto de esta agresión, razón por la que, desde el Ministerio del Poder Popular para Hábitat y Vivienda, liderado por el ministro Ildemaro Villarroel, se ha reinventado la política, para no detener la asignación de hogares dignos al pueblo venezolano.

Una de esas innovaciones es la autoconstrucción, donde el pueblo organizado es protagonista.

Gracias a esta política, Venezuela mantiene un ritmo de construcción de viviendas de más de 400 mil por año. Para mantener estos índices, la incorporación de nuevos métodos en alianza con el pueblo organizado ha sido fundamental.

De las casi 3 millones 500 mil viviendas edificadas por la Gran Misión Vivienda Venezuela (GMVV), más del 70 % se ha desarrollado por la autoconstrucción, informó el presidente del Banco Nacional de Vivienda y Hábitat, G/D Benjamín Chacón Zambrano (Banavih).

“El poder popular tiene que empoderarse de la construcción y de hecho los números lo indican 70% de las viviendas construidas las ha hecho el pueblo», señaló.

Ante este panorama, Chacón Zambrano comentó que hay que seguir apoyando las iniciativas del pueblo venezolano en la construcción de sus propias viviendas y así seguir avanzando en el cumplimiento de los objetivos de éste sector en el país.

«La meta del Estado es llegar al 2025 con 5 millones de viviendas construidas; y definitivamente el Banavih, como estructura propia del ministerio y como ente adscrito, es el pilar fundamental. En esta institución recae el vértice financiero, el cual cumple una vital importancia para la ejecución de esta tarea de la Patria», refirió el máximo representante del Banavih.

Con relación a la perspectiva que se tiene en este año 2021, el presidente del Banavih indicó que se debe seguir impulsando la autoconstrucción pero con una relación más directa con los constructores populares. «Cuando hablamos de una relación más directa, nos referimos a que hay que ir hacia allá, hacia el pueblo, directo a donde está la autoconstrucción; no que venga acá la necesidad, sino nosotros ir hacia donde está la  necesidad; el objetivo es brindar el mayor bienestar social a las familias venezolanas”, puntualizó.